viernes 15 de agosto de 2008

Racismo? Discriminacion ? que definicion le podemos poner ?

Este articulo que a mi parecer esta bien redactado y elavorado fue vilmente rechazado, les dejo para que lo lean y den su opinion:


Todo esto parece broma pero tiene aspectos verdaderos, como un punto muy delicado: el rechazo a los heavys o a muchos otros estilos alternativos a la moda que dicta como deben vestir las grandes masas. Se tiene además el concepto erróneo de que los heavys (nos centramos en este modo de vida como nos podríamos centrar en cualquier otro) son unos yonkis, que ingieren o toman todo tipo de drogas , así como la concepción de que no tienen futuro por ese motivo, y que se alejan de una conducta normal u honesta. ¿Quién no ha visto la típica película en la que una buena chica se empieza a relacionar con un heavy o una hippy y acaba metida en las drogas y echando su vida por la borda? Pues a más de un heavy he visto con carrera terminada y trabajo estable, y sin drogas!.

Últimamente se está abusando además del término “lo más heavy” como en el anuncio de la once (hay que mencionar que en otros países de Europa no hubiera sido emitido), con el cual muchos heavys se sienten humillados. Muchos pensarán: ¿por qué se sentirán así, si el anuncio es una caña? Pues porque es un estereotipo que no se corresponde con la realidad. ¿Qué les parecería a las personas que visten a la moda que en lugar de ser el premio más “heavy” de la ONCE fuera el precio más “pijo” y salieran dos niñas tontas con vestido rosas estampados con piolines y dos pompones? Pues se resentirían, porque eso es algo que no se corresponde de ningún modo con la realidad. Otro anuncio que surge debido a ese spot televisivo es uno de una revista de artículos electrónicos llamada “Miró”, donde ponen pulseras de pinchos, tatuajes, una cresta y piercings a un perro para promocionar sus “precios heavys”.
Con otro punto también han tenido mucho juego los críticos: Las juventudes socialistas difundieron un video en el que promovían la asignatura de educación para la ciudadanía de un modo curioso. Hacían una especie de rosco de Pasapalabra con una chica (socialista) que conocía las respuestas a todas la preguntas que le hacían y un chico (del PP) que era un pijo que no tenía ni idea de donde andaba y que era machista y racista. Esto es malo porque es tan sólo un estereotipo de votante del PP que no es cierto, como el estereotipo que se tiene de Heavy o de Anarquista. Pero, obviamente, el asunto no quedó ahí y el PP realizó otro video dando la vuelta a la moneda: en este, la chica (de derechas) era muy aplicada y acertó todas las preguntas, y sin embargo, el chico (socialista) era un “greñudo” con un cigarro y una litrona que no hacía ni caso a lo que le decían, creándose otro despreciable estereotipo.

¿A todo el mundo debe parecerle tan poco digna de respeto la elección de una persona en música, ropa o aspecto? Creo que no. El mismo Arturo Pérez-Reverte escribió un artículo de crítica: Tenemos todos una manía horrible de despreciar lo que no conocemos. Arturo Pérez-Reverte, tras conocer la cultura y la música heavy, dice que “Ocurre que en los últimos tiempos –a la vejez, viruelas – he descubierto, con sorpresa, cosas interesantes al respecto. Entre otras, que esta música se divide en innumerables parcelas donde hay de todo: absurda bazofia analfabetas y composiciones dignas de estudio y de respeto (…) Si uno acerca la oreja entre la maraña de voces confusas y guitarras atronadoras, a veces se tropieza con letras en las que abundan referencias literarias, históricas, mitológicas y cinematográficas.”

Esto y muchas otras cosas llevan al punto de pensar que los heavys, aparte de cómo publica Pérez-Reverte, promover cultura, recordar bellos mitos, reivindicar la solución a problemas de todos y en muchos casos evitar la xenofobia y mostrar como todo el mundo tiene su lado amable y bueno (“Dejad que los niños se acerquen a mí” o “Hijos de la furia” de Lujuria, donde en un concierto y con esta última canción consiguieron arrancar al público una reivindicación contra la violencia de género y la promesa del todo el respetable masculino de no pegar nunca a una mujer) no hacen nada comprometido. Pues e equivocan. System of a Down, un grupo de Nü Metal armenio, realizó una gira por la paz en más de 600 ciudades por todo el mundo, congregando a millones de personas (solo en Londres y Roma llevó a 1.500.00 y 1.000.000 personas, respectivamente, cuyo resultado y su intensa réplica social se puede ver en el videoclip Boom!) Además este grupo es muy criticado en multitud de países por lo comprometido de sus acciones y canciones.

Pero lo mejor es el trato que reciben grupos o fans de cualquier estilo alternativo por parte de ayuntamientos, colectivos etc. Un ejemplo es el ocurrido en Miajadas hace unos años, cuando se prohibió tocar al grupo Soziedad Alkohólica a 12 horas del concierto porque en uno de sus primeros trabajos criticaba a grupos neonazis hablando en primera persona, es decir, cantando como si ellos fueran neonazis. Por esa canción montones de personas se perdieron a un buenísimo grupo. Algo muy curioso es que con 13 años puedes ir a un concierto de Don Omar y escuchar “Nena levántate la falda que llegó tu chulo” pero si tienes 17 y quieres escuchar a Lujuria te tienes que ir a tu casa con la entrada en la mano, porque los seguratas de la puerta no te dejarán entrar. Ejemplar modo de alabar la libertad de expresión presente en la democracia, desde luego.

Es precioso como en un libro publicado recientemente por David Madrid y Jorge Murcia, “Tribus urbanas. Ritos, símbolos y costumbres”, y editado por Arcopress, ('desde la experiencia de años dedicados al estudio de la sociedad en la que trabajan') se coloca a los heavys con los skinhead o los latin king, en el grupo de colectivos violentos. ¿Ir a un bar con tus amigos o saltar en un concierto es lo mismo que apalear gays y gente de color? Desde luego nunca te acuestas sin saber algo nuevo…

Otra cosa que a mí personalmente me revolvió el estómago y me hizo recordar la peor parte del ser humano es el caso ocurrido en Lancashire, Inglaterra: Sophia Lancaster, de 20 años, y su novio, Robert Maltby, de 21, que paseaban por un parque de skaters fueron asaltados y apaleados por una banda callejera, quedando Sophia en coma. La pareja yo habían sido a menudo insultados por su apariencia oscura y sus piercing. Tras el parte médico que establecía que no habría posibilidad de recuperación, los padres de la chica retiraron la máquina que la mantenía con vida. ¿Y los heavys están dentro de los grupos violentos?

Pero olvidando todos estos “pequeños detalles” nos damos cuenta de que por una razón o por otra, la música heavy queda relegada a un segundo plano. No importa que las canciones reivindiquen alguna mejora social, por ejemplo. El insulso engranaje comercial y social que alimentamos entre todos las enlata como “los berridos de los de unos drogados” sin molestarse en exponerlas a todos los oídos. Más de una vez la gente se ha negado a ponerse a escuchar heavy, metal o simplemente rock porque “es una música horrible, donde no se entiende nada, solo saben chillar y no saben ni tocar”. Pero luego van a algún lugar donde está puesta este tipo de música, y les gusta, adoran la balada que acaba de sonar, y sienten el tonar de la guitarra mientras preguntan “¿Qué es esto? ¿Qué grupo es?”. Pues esto se llama heavy metal, y es esa música horrible que no quisiste escuchar el otro día.

El mismo Arturo Pérez-Reverte escribió un artículo de crítica en el Suplemtento XL Semanal en el que se puede leer, entre otras cosas que “Ahora sé – lamento no haberlo sabido antes- que la música metal es también un mundo rico y fascinante, camino inesperado por el que muchos jóvenes españoles se arriman hoy a la cultura que tanto imbécil oficial les niega. El grupo riojano Tierra Santa es un ejemplo obvio: su balada sobre el poema La Canción del Pirata consiguió lo que treinta años de reformas educativas no han conseguido en este país de ministros basura. Que, en sus conciertos, miles de jóvenes reciten a voz en grito a Espronceda, sin saltarse una coma.”

Reflexionando sobre esto podríamos abrirnos un poco de mente e intentar conocer otras culturas y otros modos de vida, porque a los que lo han hecho tampoco les ha ido tan mal. Debemos eliminar estos estereotipos que nos impiden ver lo que hay detrás. Es algo razonable y que no cuesta mucho. Concluyamos este artículo aportando algo bueno.


Deborah Delgado García, 2º bachillerato B
Esmeralda López Cano, 2º bachillerato B

3 comentarios:

The Nerd dijo...

Excelente el artículo! Aguanten las chicas del bachillerato!

Desde Buenos Aires, las saluda una vieja de 43, fanática del heavy metal, y profesora universitaria.

Muerte a la cumbia y al reggaeton!!!

RockAlberto dijo...

Pues sí amigas, yo soy uno de esos heavys con carrera terminada (licenciado en geografía) y un trabajo digno (profesor de ciencias sociales en un instituto de secundaria en Madrid).
Y aseguro al que no me conozca, que más pacíficio y tranquilo no puedo ser... y como, yo el resto de amigos que conozco.

Totalmente de acuerdo con el post.
Lo habeís bordado chicas, un beso de vuestro valdemoreño preferido, jeje. A ver si nos vemos pronto...

RockAlberto dijo...

Bueno, aunque bien redactado y "elavorado"... no sé yo, eh?

:P

Seguro que lo ha escrito la Esme...
jejej